Por un mundo mejor

La situación que plantas, animales y humanos vivimos en el mundo es inestable y preocupante. Los humanos, sin embargo, somos los únicos que podemos hacer algo para remediar un poco el desequilibrio en el que hemos puesto a nuestro planeta. La comunicación efectiva es un arma muy poderosa, y está en nuestras posibilidades utilizarla para provocar en nuestro público un pensamiento crítico que le ayude a tomar mejores decisiones.

Reims, Francia: Una historia de resiliencia

“Inspiring Critical Thinking” o “Inspirando Pensamiento Crítico” fue el tema que unió a intérpretes de distintas partes del mundo en la Conferencia Internacional de la Asociación Nacional de Interpretación del Patrimonio, llevada a cabo en Reims, Francia en abril de 2018. ¿Cómo utilizar nuestras habilidades de intérpretes para construir un mundo mejor? ¿Cómo presentar temas difíciles como la guerra, la situación de las minorías, las historias no agradables? ¿Podemos hablar de “verdad” cuando comunicamos algo? ¿La podemos distinguir? ¿A quién debemos dirigir nuestros programas de interpretación?

La interpretación es algo que va mucho más allá de la presentación de información agradable y divertida. Ciertamente a veces lo es y en más de una ocasión procuramos que la gente se divierta aprendiendo. Sin embargo, el disfrute no lo es todo, y al reconocerlo los retos se hacen más grandes. 

Intérpretes del mundo reunidos para discernir sobre el papel de la Interpretación en el cambio social. NAI International Conference, Reims, Francia.

La comunicación es un arma poderosa, para bien y para mal. Día con día cómo políticos y empresarios la utilizan  para influenciar opiniones, para desinformar, para desviar la atención. Mensajes estratégicos para audiencias estratégicas es una práctica común para ellos, porque de la efectividad en sus mensajes depende su propia supervivencia. El panorama no es fácil, sobre todo cuando reconocemos que lo que a los intérpretes interesa son cuestiones que en ocasiones chocan con los intereses políticos y económicos.

Larry Beck, autor de importantes títulos en Interpretación, nos dio una muestra de botón. En una conferencia que llamó “Sexo, mentiras, videotapes y Bear Ears” expuso una dramática relación entre la imagen pública del Presidente Donald Trump, la construcción de una reputación poco confiable a través de los medios, su promesa de conservar el patrimonio y su decisión poco consecuente con esta afirmación de reducir considerablemente el área de protección de la reserva natural Bear Ears en Utah.

Dr. Larry Beck hablando de la responsabilidad de los intérpretes ante los desafíos de nuestro tiempo

El asunto provocó un shock ante la población norteamericana, toda vez que ese lugar es un monumento nacional. Tras la noticia, el turismo aumentó en el Parque, porque la gente hizo consciente que en poco tiempo una importante porción de éste dejará de existir. La esperanza está en la comunicación, y si bien los intérpretes deben competir sus mensajes con los de gente que respalda otro tipo de intereses, la apuesta está en presentar al público local el panorama a tono de denuncia, esperando, -aunque con poca, aún esperanza-, que el daño no sea tan grande.

Necesitamos contar historias amenas, cierto, pero también historias alternativas que nos brindan otras caras de la moneda. En La Primera Guerra Mundial, por ejemplo, podemos hablar de las secuelas presentes hoy en día. La Guerra fue un episodio de tensión en el cual participó, por voluntad, por necesidad o por obligación, gente de diversas nacionalidades: británicos, canadienses, australianos franceses, senegaleses, austro-húngaros y alemanes; así como soldados y oficiales de otras nacionalidades, contando además con trabajadores chinos, doctores y enfermeras japonesas, choferes de camión indochinos, estibadores y sepulteros áfrico-americanos. Las consecuencias de la guerra en los países de origen de estas personas, así como en el resultado de este encuentro pluricultural nos invita a preguntarnos: ¿podemos (-¿debemos?-) contar otras historias aparte de la narrativa tradicional?

Devastación del 80% de la ciudad tras bombardeos durante la Primera Guerra Mundial. http://reims.14-18.over-blog.com/tag/1918/.

Monique Seefried, Alta Comisionada para la Comisión del Centenario de la Primera Guerra Mundial en los Estados Unidos, nos dejó trabajo para reactivar la memoria, aunque ahora desde varias perspectivas críticas. Sin duda, la presencia en la Conferencia de varios intérpretes que trabajan para los cementerios ubicados en distintos lugares de Europa, y que resguardan los restos de militares fallecidos en las dos Guerras, complementaron esta idea al permitirnos conocer el trabajo que se realiza actualmente para contar muchas otras historias, muy significativas, en donde las historias de vida con desenlaces que implican a los nietos y los bisnietos de los fallecidos incluso al día de hoy, le dan un sentido bastante contemporáneo a la historia.

En noviembre de este año se conmemora el Centenario del fin de la Primera Guerra Mundial. La Sede de la Conferencia, Reims, es de hecho un ejemplo que nos invita a promover discursos alternativos. Tras un intenso bombardeo, la ciudad fue destruida en un 80%, y en un interesante recorrido por la ciudad, el intérprete Jeff Aarnio nos presentó a Reims como una historia de resilIencia: Una sociedad devastada que se levantó y volvió a construir su ciudad, prácticamente de la nada. El resultado es un lugar moderno en su arquitectura y con un sello propio del período de renacimiento tras la Guerra: Un Art Décó que rescató el pasado con nuevas ideas y materiales, a pesar del sentir roto de certeza en el futuro.

¿Qué podemos lograr, en términos de cambio social, con nuestros proyectos de interpretación?, ¿podemos generar un cambio en la mente de nuestro público? ¿qué podemos lograr si brindamos otros tipos de información? “El pensamiento crítico es el análisis objetivo de hechos con el fin de formar juicios razonados”, presentó Alan Leftbridge en su intervención, y sin duda ello fue el motor de varios de los proyectos de interpretación ejemplificados.

Hablar de historias difíciles es un gran reto, dado que no se trata solamente de poner al nuestro público en estado de depresión. Hablar de la negatividad sin un aliento no sólo es algo sin sentido, sino que es la manera más fácil de alejar a nuestro público de nuestros programas de interpretación. ¿Quién quiere asistir a una exposición que narra cómo es que todos nos estamos destruyendo? Un buen programa de interpretación otorga claves para la participación individual en el cambio, orienta decisiones, brinda opciones.

Fomentar el pensamiento crítico va más allá de exponer la devastación y la negatividad, y si nos preguntamos: ¿Para qué queremos inspirarlo? encontraremos más de una respuesta. Jay Miller, Presidente de la Asociación para la Interpretación del Patrimonio en su discurso final nos regaló una preciosa pista: El pensamiento crítico nos ayudará a fomentar comprensión, a ampliar el respeto, y ante todo, a aumentar nuestro sentido de esperanza.

Humanos Curiosos

¿Quién no ha prestado atención a un murmullo de dos personas hablando en voz baja, tratando de descifrar lo que están hablando?; o en un hospital, ¿quién no ha intentado enterarse de la enfermedad de alguien desconocido con quien se comparte una sala de espera, simplemente poniendo atención a una conversación ajena? ¿Qué tal en un funeral, en el cual se vela a alguien también desconocido, de quien queremos conocer la razón de su muerte? 

A los humanos nos encantan las historias, y si son ajenas, mucho mejor. Las historias ajenas no nos comprometen, son productos que podemos consumir. Una vez lograda la información, quien la toma puede añadirla a su experiencia personal y utilizarla de la forma que mejor le convenga, aunque ello incluya simplemente deshecharla.

La curiosidad que tienen los humanos por la vida de otros humanos es oro molido para los intérpretes, aunque puede convertirse en carbón si no la sabemos aprovechar. La magia está en valernos del momento justo en el cual la gente “quiere saber”, es ese instante en el cual tenemos la mente de nuestros visitantes despierta y enfocada hacia nosotros, hacia lo que les queremos decir. Los siguientes segundos son cruciales: O mantenemos la atención o la perdemos, a veces, para siempre.

 

Si retomamos lo dicho en un principio, sabremos que en este momento justo, nuestra audiencia está lejos de querer memorizar datos, y más bien ansiosa por conocer a las historias y a los actores que están en ellas. Así, si utilizamos como punto de arranque que la gente es curiosa, y no que a la gente no le importa nuestro objeto de divulgación, podremos mentalizarnos a tener resultados radicalmente positivos.

Por ello es importante ser mucho muy conscientes de nuestro punto de partida, y es que los humanos somos curiosos. El instinto de husmear por la vida de los demás es algo que hemos aprendido genéticamente desde antes de ser humanos, y es algo que, de hecho, compartimos con un enorme porcentaje de seres vivos. Los pájaros, por ejemplo, incrementan sus oportunidades de vivir monitoreando llamadas de larga distancia de otros pájaros, como lo descubrió el ornitólogo Peter McGregor; y aunado a ello, cientos de evidencias demuestran cómo los animales observan a otros animales como una estrategia de supervivencia.

Los humanos “necesitamos” observar a otros, y hemos desarrollado muchas formas de hacerlo, algunas permitidas y otras no muy bien vistas. El lingüista John Locke en su libro “Eavesdropping: An Intimate History” argumentó cómo todos los humanos en todos los tiempos han querido saber qué está pasando en la vida personal y privada de los demás. El propio Locke dice: “Todos tenemos el deseo de probar, e incluso de experimentar, las vidas privadas de otros. Este apetito no tiene nombre, pero es ampliamente reconocido, al menos tácitamente”.

Esta cualidad ha dado mucho de qué hablar en la historia de la humanidad y ha desprendido reportes a veces anecdóticos. En 1425 en Inglaterra, John Rexheth fue acusado de “escuchar en la noche y husmear los secretos de sus vecinos”. Un siglo después, Agnes Nevel fue acusada de disturbio por quedarse bajo una ventana, en donde “escucha todas las cosas que se dicen”. En 1578 una corte determinó que Philipp Bennet “era un husmeador que se esconde bajo las paredes y ventanas de sus vecinos”. Todos ellos, acusados de ser “eavesdroppers”.

La satisfacción por la necesidad de conocer historias ajenas se deja ver en una enorme diversidad de expresiones humanas: Desde el consumo de películas, novelas -telenovelas “baratas”-, e historias depositadas en otros dispositivos, aunque esto no ocurre solamente en el ámbito privado. La curiosidad y el “husmeo” también se da hacia sociedades y culturas enteras, y llega a fomentar  actividades como el turismo cultural, la asistencia a museos antropológicos, y por supuesto, la propia existencia de disciplinas de investigación en ciencias sociales, en donde los curiosos se visten de arqueólogos, historiadores, antropólogos y muchos más.

La rutina de unos puede ser algo exótico para otros. El turismo cultural fomenta y a veces satisface la necesidad de saber cómo viven otros. Antigua, Guatemala. Fotografía: A. Jiménez.

En el ámbito social esta curiosidad también tiene un fundamento instintivo, de supervivencia. Una curiosidad vital es saber si otros seres humanos son amigos o enemigos, así como si otros grupos son una amenaza para la estabilidad y la supervivencia propios. Es también útil saber si otros grupos saben algo que nos puede servir, o si el compararnos con otros nos ayuda a reflexionar sobre nuestra forma de vivir. La comparación también puede servir como un arma que ayuda a unos grupos a reconocerse como mejores que otros, o incluso para fomentar un conocimiento que ayude a dominar a los demás. 

La interpretación satisface a los curiosos

La curiosidad sobre historias de otros humanos puede satisfacerse acudiendo a lugares que nos hablen de otras formas de vivir, y los proyectos de interpretación son medios ideales para provocar encuentros entre nuestros visitantes y la gente distinta ellos que está representada a través de objetos e historias en nuestros museos y exposiciones. Para mejorar los programas de interpretación, un consejo sale a colación: Si ya hay una curiosidad latente, aprovéchala; y si no, provócala. Haz que la gente “quiera conocer esa gente” (y para eso no presentes objetos, presenta historias de gente asociada con esos objetos). En el proceso lograrás que la gente “quiera saber”, “quiera ver”, “quiera experimentar” partiendo del hecho de que, por nuestra naturaleza humana, la curiosidad ya está de nuestro lado.

Inicia una historia que podrán resolver durante la exposición, presenta un conflicto por resolver. Haz que la gente se asome, y después, atrápalo con el buen uso de las herramientas y los instrumentos de la interpretación, como los publicados por Tilden, Ham y muchos otros intérpretes que han desarrollado metodologías puntuales para el desarrollo de discursos memorables y sigificativos.

Entre ellas, podremos ayudarnos también de otras disciplinas, como la propia pedagogía, en donde encontramos la propuesta de Francisco Mora para estimular la curiosidad.

Termino esta reflexión con una cita de Locke: “El hecho es que todos nos preguntamos que hacen, sienten y piensan otros individuos (…) El espectador apasionado, dijo Baudelaire, es un “Yo” con un apetito insaciable de un “No-Yo”.

——

Ham, Sam (2013) Making Interpretation With Purpose. Interpretation. Making a Difference on Purpose, 2013. Fulcrum Publishing. Golden, Colorado.

Locke, John L (2010) Eavesdropping: An Intimate History, USA: Oxford University Press.

McGregor, Peter (Editor) (1992) Animal Communication Networks. University Press, Cambridge. 

Tilden, Freeman (1977) Interpreting Our HeritageNorth Carolina: Chapel Hill.

Asociaciones de Intérpretes… ¿Afiliarse o no afiliarse?

Formar parte de una Asociación es en realidad una forma de estar cerca de la práctica de la Interpretación, aunque ante una creciente cantidad de asociaciones, bien merece la pena analizar los pros y los contras antes de pasarle a alguna de ellas la tarjeta de crédito.

El día de hoy existe una gran cantidad de Asociaciones de Interpretación. En ellas se concentra la filosofía de la Interpretación y ejemplos de la práctica a nivel mundial. Las asociaciones resultan excelentes vías de vinculación con otros intérpretes. En su seno se discuten, a través de Conferencias y eventos diversos, actualizaciones de experiencias, buenas prácticas, conceptos y metodologías. Además, se promueven publicaciones o en algunos casos se cuenta con áreas específicas para la formación de nuevos intérpretes. 

Tan solo en América existen dos de las más importantes asociaciones: La National Association for Interpretation de los Estados Unidos (que se creó en 1988 al fusionar 2 asociaciones previas) e Interpretation Canada (desde 1976). Se trata de organizaciones que fundamentaron en gran medida a la interpretación y sobre las cuales están sustentadas varias de las mejores prácticas de nuestra profesión.

Probablemente la asociación europea de mayor historia sea la Association for Heritage Interpretation con base en el Reino Unido, que realiza una Conferencia Anual a través de la cual se actualizan experiencias y metodologías.  Por otra parte, Interpret Europe congrega a intérpretes de diversos países en este continente. Si bien no es muy longeva, reúne en realidad la experiencia de gente que ha estado involucrada en interpretación del patrimonio por décadas. 

En nuestro idioma existe también una asociación europea, la Asociación para la Interpretación del Patrimonio, creada en España en 1999, con gran actividad en el ámbito de la profesionalización de la interpretación. Esta asociación se ha distinguido por fomentar la traducción y la difusión de textos clásicos en la interpretación.

Al otro extremo del Globo, en 1992 se formó Interpretation Australia con el fin de compartir ideas, mejorar los estándares profesionales y aumentar la conciencia sobre la interpretación del patrimonio como una profesión.  Muy cerca contamos con una asociación con objetivos muy similares en Nueva Zelanda, la Interpretation Network New Zealand, en cuyo blog se presentan bastantes actualizaciones de interés.

En estas asociaciones, cuando alguien se convierte en miembro, comienza a recibir comunicaciones via correo electrónico o postal; cuando existe una publicación periódica tipo revista, se recibe y con frecuencia se tiene acceso a información privilegiada, como recursos para la interpretación, información sobre proyectos u otras cuestiones. En cada caso encontramos una gama bastante amplia de oportunidades de información y vinculación con otros intérpretes, que podemos agrupar en lo siguiente:

Vinculación. La vinculación entre intérpretes suele ser el elemento fundacional de las asociaciones, cuando se responde a la necesidad de unir esfuerzos para dialogar sobre retos y soluciones afines, así como para promover objetivos más grandes. Si quieres conocer intérpretes o darte a conocer, esta es una excelente vía. Las asociaciones promueven la comunicación entre intérpretes fundamentalmente a través de los eventos que organizan, tales como conferencias y talleres -entre otros eventos-. Un beneficio tangible suele ser el descuento en el costo de inscripción. En casi todos los casos se presenta una Conferencia Anual, y de manera excepcional, la NAI tiene una conferencia anual nacional y una internacional, que desarrolla fuera de los Estados Unidos.

Capacitación. Existe una muy buena opción de capacitación a nivel de Certificación en la NAI en Estados Unidos. Esta asociación ofrece cursos presenciales en una gran diversidad de opciones dependiendo del nivel y tipo de especialización que se busque, con programas tanto para intérpretes como a especialistas en planeación de la interpretación.

Conocimiento y actualización de Mejores Prácticas. Casi todas las asociaciones encuentran entre sus objetivos incidir en la documentación de mejores prácticas, y por lo general se crean atendiendo a retos particulares que se presentan en el ámbito de acción de cada una de ellas. Así, encontramos (por ejemplo) un Best Practice in Park Interpretation and Education and Education promovido desde Australia. A partir de la publicación de documentos cortos, encontramos actualizaciones sobre aspectos metodológicos, sea con acceso gratuito o con acceso a miembros, como es el caso de los recursos documentales publicados por la AHI, así como la amplia gama de documentos disponibles en la NAI. 

Bolsa de trabajo. Pertenecer a una asociación otorga acceso a flujo de información sobre ofertas laborales en el ámbito de la interpretación. En ocasiones, permite circular proyectos grandes que se ofertan a concurso como parte de los mecanismos de transparencia de algunos países. Esta práctica es frecuente en el caso del Reino Unido.

Publicaciones periódicas. Una de las formas de plasmar el resultado de la experiencia y la filosofía de cada asociación es a través de sus publicaciones. En ellas se promueve la comunicación sobre estudios de caso y aspectos diversos de la interpretación. Las asociaciones más consolidadas cuentan con sus revistas, y de manera excepcional, NAI cuenta, aunado a su revista de divulgación (Legacy), una de investigación (Journal of Interpretation Research), mientras que AHI publica su Interpretation Journal.

Dada la amplia gama de opciones, una sugerencia para elegir a la Asociación que mejor convenga es reflexionar cuál es el propósito que se busca para asociarse. Una cuestión resulta fundamental, y es determinante en el resultado para aprovechar la inversión en la membresía, es pensar “con quién me quiero asociar” y “para qué”. Finalmente, si hablamos solamente de conocer buenas prácticas en interpretación, no hace falta asociarse. Existen bastantes recursos físicos -como libros- o revistas en línea (sea o no gratuita) que pueden ayudar a actualizarse.

En términos geográficos, es preciso reconocer con quién conviene más buscar una vinculación, sobre todo si se está pensando en la interpretación en términos profesionales. En otras ocasiones, sí merece la pena contar con certificaciones, y en ese rubro, considerar a aquellas que ofrecen credenciales que sirvan en el ámbito laboral. 

¿Cuánto cuesta asociarme?

Aquí presento algunos costos, con la salvedad de que en todos los casos hay categorías de membresías, algunas de las cuales consideran a estudiantes o a gente que habita en países con economías más débiles. Para dar una idea, he seleccionado la opción de membresía individual general anual.

Interpretation Canada: 65 dólares canadienses (unos 52 USD); National Association for Interpretation (NAI): 75 USD; Asociación para la Interpretación del Patrimonio del Reino Unido (AHI)  32€, alrededor de 40 USD. En Interpret Europe la membresía individual tiene distintos costos dependiendo del país que la solicite, yendo de los 10€ a los 40€ (12 USD – 50 USD). México está catalogado dentro de los países de menor costo en el pago de membresía. Interpretation Australia tiene opciones dependiendo del ingreso de los aspirantes. Una membresía individual tiene un costo de 77 dólares australianos, alrededor de 62USD en la versión. Interpretation Network New Zealand tiene un esquema de costos muy similar al australiano.

La moraleja final: No hay una asociación mejor para todos. Hay que explorar opciones y ver la foma en que se puede aprovechar al máximo la inversión que realizas en aquella por la que te decidas.