Buenas prácticas para el uso de medios de comunicación masiva

Existen oportunidades de interpretar el patrimonio para todos los gustos, y también para todas las posibilidades. Desde un póster hasta un museo que combina diferentes medios, encontramos particulares formas de aproximarnos a la información que queremos obtener, aunque en cada elección también nos enfrentamos a una mayor gama de variables a considerar para su producción y presentación al público.

Un número especial sobre el uso de medios de comunicación masiva en interpretación, publicada en 2010.

En tiempos de pandemia, sin embargo, hay un grupo de medios que ha ocupado nuestra atención de manera especial, y es aquel que suele llamarse “no personal” (aunque claro, hay quien, con justa razón, podría cuestionar lo dicho porque en realidad, sea de persona a persona o de aparato a persona, la interpretación siempre es algo personal).

En realidad, esta una cuestión de juego de palabras, pero que solo por no dejar entrar a nuestra conversación una confusión innecesaria, habrá que aclarar antes de ir al punto que queremos abordar en esta publicación. La interpretación personal se da cuando una persona (un intérprete), brinda directamente la información a su audiencia. Algunos ejemplos de ello son las visitas guiadas, el teatro, los “contadores de historias”, la música y la danza. Por su parte, en la interpretación no-personal, los usuarios no requieren de una persona, sino de un medio de comunicación, para acceder a la información sobre el patrimonio.

En este gran grupo, además, encontramos una diferencia entre los medios de comunicación que se usan por pocos usuarios (como un kiosco multimedio en una sala de museo), en contraposición a aquellos que pueden ser utilizados por decenas, cientos o miles de usuarios a la vez.   

En tiempos de pandemia, por supuesto que ha habido una especial atención a estos últimos. Durante los últimos meses, cientos de opciones han emergido para promocionar y dar información sobre espacios patrimoniales ante la imposibilidad de asistir directamente. La circunstancia nos ha obligado a generar alternativas, al tiempo que los millones de personas confinadas hemos encontrado en ellas oportunidades de aprendizaje y de esparcimiento.

En el proceso, hemos encontrado materiales de diferente calidad; algunos con enfoque interpretativo y otros… pues no tanto. Con ello, se hace importantísimo poner sobre la mesa de intérpretes temáticas que ahora más que nunca cobraron gran vigencia: ¿Cómo hacer para que los medios de comunicación masiva sean utilizados y aprovechados de una mejor manera? ¿Qué recomendaciones debemos seguir para generar mejores productos?

En el 2020 la conferencia InterpTech de la NAI, (Interpretation and Technology), encontramos a muchos especialistas en el uso de nuevas tecnologías y medios de comunicación masiva para la interpretación del patrimonio.

No deja de aparecer, en primer lugar, uno de los principios propuestos por Beck y Cable allá por 1998, que dictaba: “las altas tecnologías pueden revelar el mundo en formas novedosas y excitantes.  Sin embargo, la incorporación de la tecnología debe hacerse con previsión y cuidado”. El desarrollo de su postulado nos deja una gran moraleja: ¡Las tecnologías son un apoyo, no la razón de ser! En su uso, nos advierten, hay que cuidar la cantidad de información, y considerar siempre que lo importante es el mensaje que queremos comunicar, no lo impresionante de los instrumentos.

Durante esta emergencia, todos somos testigo de que se utilizaron los recursos de moda. El detalle es que me da la impresión de que se siguieron utilizando muchas veces sin atender a la historia, al mensaje, sino a la obligatoriedad que desde muchas instituciones museísticas se tuvo de proporcionar información a diestra y siniestra, sin un plan comunicativo.

Así, nos tuvimos que ir 10 años atrás, para encontrarnos con un excelente número de la revista Legacy, de la National Association for Interpretation, dedicada ni más ni menos que a la interpretación a través de medios de comunicación masiva. La vigencia de su contenido es interesante, a pesar de lo que pensaría cualquier amante de las nuevas tecnologías, que asociaría 10 años de antigüedad de la publicación en un tema como lo es el uso de medios de comunicación masiva con algo obsoleto. Nada que ver.

A través de sus páginas encontramos tips para el desarrollo de tours virtuales, videos, entrevistas y cursos, mismos que pueden presentarse en una multiplicidad de variables: en vivo, pregrabados y editados, con producciones costosas y con otras extremadamente económicas. A lo dicho, evidentemente, no se incorporaron los medios de moda (obviamente aún no existían, como redes sociales y otros recursos novedosos de Internet), en donde los recursos el internet cobra vital importancia.

Pero ello no es algo que nos preocupe, dado que las oportunidades para este tipo de actualizaciones han sido tomadas desde InterpTech (Interpretive Technology) en su conferencia 2020. Así, si quieres más información sobre una enorme cantidad de actualizaciones, no dejes de consultar las conferencias de este evento.

El radio y los podcasts: dos oportunidades de gran difusión. Portada de capítulo en Legacy (2010), escrito por Steve Lucht.

A lo largo de la lectura del número de Legacy, pude destacar algunos puntos que merece la pena considerar:

  1. Los medios de comunicación masiva pueden ser un complemento que puede extender el alcance de los que tenemos en los lugares patrimoniales, en respuesta a una pregunta de tipo “¿quieres saber más?”; o viceversa: pueden tener la capacidad de inspirar a la gente a visitarlos tras su uso.
  2. Al pensar en utilizar medios de comunicación masiva, así como cualquier otro, hemos de iniciar siempre con un plan, con una historia en la mira, que tenga claros sus objetivos de comunicación.
  3. Habremos de considerar que hay oportunidades de producción costosas, pero que también hay otras muy económicas que nos ayudan a no detenernos por problemas de presupuesto. Entre estos últimos está la radio: una oportunidad muy dinámica, personal, íntima, y además, muy visual en términos de la imaginación. La producción de radio debe ser más descriptiva que la que involucra componentes visuales. Puede combinar la pre-producción con la espontaneidad. A ello añadiría algo que no está en la publicación, y es que puede incrementar sus oportunidades de difusión bajo el formato de podcast, mismo que puede subirse a una de las múltiples plataformas de podcast.
  4. Para hacer entrevistas, hay que contar con un entrenamiento que permita estar organizados al mismo tiempo que espontáneos, procurar que el entrevistado siempre se sienta cómodo, y anticipar la siguiente pregunta apenas está respondiendo una anterior.
  5. En todo momento, no debemos perder de vista tanto a nuestros objetivos de comunicación como a nuestra audiencia meta.

En tiempos de pandemia Covid, contamos con muchísimas opciones, pero si realmente queremos gestar una buena comunicación y lograr que la gente se conecte con su patrimonio, hemos de utilizarlos, como bien decían Beck y Cable, con previsión y con cuidado.

Cada medio de comunicación tiene sus oportunidades, y también sus limitaciones. El día de hoy, con la presencia tan protagónica del Internet, y debido a que los dispositivos desde los cuales uno se conecta son para uso individual, encontramos que la gente utiliza nuestros recursos mayoritariamente sin compañía (no es un tipo de público que asiste en familia al museo, por poner el ejemplo contrario). En otras palabras, ¡los tenemos para nosotros solitos!, lo cual es una gran ventaja. Así, la definición de tipo de usuario o personnae debe ser muy clara y específica, porque mientras más consideremos sus características,  nos conectaremos con él o ella más fácil; y porque si éste se siente identificado con el producto, solito nos encontrará.

Finalmente, para hacer un mejor trabajo, hemos de ver ejemplos de lo que vamos a producir, analicemos nuestra experiencia como usuarios. Pongámonos en los zapatos de un usuario común, hagámonos preguntas como ¿cómo lograron atrapar mi atención? ¿en qué momento me perdieron? ¿hubo problemas de usabilidad? Seamos críticos con lo que vemos, y actuemos en consecuencia. Al producir materiales, procuremos atender a las críticas que hicimos sobre otros medios en nuestras propias producciones.

Referencias

Beck y Cable (2002), Interpretation for the 21st Century: Fifteen Guiding Principles for Interpreting Nature and Culture, Illinois: Sagamore Publishing.

NAI National Association for Interpretation (2010) “Interpreting through Mass Media”, número especial de Legacy. The magazine of the National Association for Interpretation, November/December 2010, vol. 21. Number 6.

—– (2020) InterpTech, Virtual Conference. Disponible en: https://www.interpnet.com/interptech

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