“Inspiración”: Una palabra que evoca a los fundamentos de la Interpretación

La naturaleza es uno de los lugares favoritos para “inspirarse”, según Gibson y Kool. Foto: A.Jiménez 2019.

Uno de los grandes objetivos de nuestra profesión, dicho por varios reconocidos intérpretes, es inspirar a la gente. Esta palabra, de tanto escucharse en nuestro ámbito, se hace parte del lenguaje que usamos en proyectos, a veces sin pensar demasiado en su profundidad, o incluso en su trascendencia.

Yo misma, en mi proceso de aprender a hacer interpretación, y sobre todo cuando comencé a introducirme en el apartado de la planeación, no escapé de sentir, con ánimo, alegría y optimismo, que con un buen programa podríamos ayudar a que la gente se viera inspirada “por – y – hacia” el patrimonio.

La importancia de su existencia como parte de las metas globales de los programas de interpretación siempre ha sido evidente. Entre sus metas, se suele buscar ese preciado momento en el cual se conjuntan tres componentes: aquel en el cual el público reconoce el valor del patrimonio, con ese en el cual se genera empatía con la gente que hace algo por él, y uno en donde se gesta el impulso o las ganas de actuar.

Felizmente (porque lo hicieron de una manera formidable), la inspiración por investigar a la inspiración llegó Jackeline Gibson y Richard Kool. En un documento que intitularon “El lugar de la inspiración en la Interpretación del Patrimonio. Un análisis conceptual” desarrollaron tres ejercicios: El de analizar desde la psicología qué es la inspiración; el de identificar nueve de sus características; y el de identificar su papel en la Interpretación del patrimonio. 

El fundamento, dicen los autores, está en la base de nuestra profesión. La “inspiración” como eje aparece desde Enos Mills, quien usó ese término para referirse al propósito de la interpretación en 1920. Luego vino Tilden, quien sugirió que la pasión de los intérpretes puede actuar como modelo para inspirar a los visitantes. Yorke Eduards refirió a la inspiración como el objetivo de la interpretación, seguido por Beck y Bable, y Widner-Ward, sin que sobre decir que en mi estancia académica en Australia escuché bastantes veces, y fui testigo de proyectos muy exitosos que planteaban una asociación entre interpretación e inspiración. 

Gilson y Kool, en su investigación, encontraron entre los múltiples conceptos de esta palabra el de Oxford University Press (2000): “inhalación o infusión de alguna idea, propósito, etc., en la mente; la sugerencia, el despertar o la creación de algún sentimiento o impulso, especialmente de un tipo exaltado”. Este dicho fue retomado por Thrash y Elliot (2003), e incorporaron algunos de sus atributos importantes: “La inspiración implica motivación …; la inspiración se evoca en lugar de iniciarse directamente a través de un acto de voluntad …; y la inspiración implica la trascendencia de las preocupaciones o limitaciones ordinarias de la agencia humana … “. Luego, nuestros autores retomaron a Chadborn y Reysen (2016), de quienes recuperaron que “la inspiración actúa como un concepto motivacional, en el que la inspiración se evoca (genera) de una fuente y una persona encuentra algo significa transmitir una idea y es impulsado a producir algún resultado creativo como resultado”. 

Los discursos museográficos pueden ayudar a inspirar a pensar o a actuar de manera diferente. En el museo Melbourne, un hipotético diálogo entre un arqueólogo y un aborigen, ambos viendo la misma acción (investigación), desde una perspectiva muy diferente. Al final, el visitante se inspira, motivado por la injusticia del racismo, a pensar de una manera más responsable y justa. Foto: A.Jiménez.

La síntesis de su discusión conceptual, ciertamente, peca presentarse como algo sobresimplificado, aunque para efectos de esta breve publicación me atrevo a referir de esta manera, no sin invitar al lector a revisar el texto original. De lo dicho, retomo algunos de sus conclusiones, las nueve características de la inspiración, (aunque solo me detendré a desarrollar un tanto no-tan-brevemente, la primera), identificadas a través de la revisión bibliográfica por ellos realizada, a decir:

  1. La inspiración tiene dos lados: Uno que refiere a aquello que inspira y otro a qué es lo que inspira. Llaman mi atención, en este rubro, algunos de los rubros más destacados como el motor o la fuente de inspiración, dado que conforme a lo que ellos reportan, la naturaleza juega un papel muy predominante. Otras fuentes importantes son el amor, el sufrimiento, la valentía, la música, el ejercicio, la religión, la belleza y la calidad: Todos ellos, a decir mío, elementos a tomar en cuenta a la hora de proponer experiencias significativas. En referencia a la interpretación, reconocen que éste suele ser el lugar patrimonial (a lo que yo añadiría sus valores y su significado revelados al público, es decir, lo que “es”, “íntegramente”, ese patrimonio). En el segundo lado encontramos respuestas a la pregunta de tipo: ¿A qué se inspira la gente?, este es el siguiente componente, y responden: Se manifiesta en el emprendimiento de acciones, tales como compartir esa inspiración hablando con otras personas, o a través del arte, la escritura, la fotografía o cualquier cantidad de esfuerzos para mejorarse a sí mismo. En interpretación, también encontramos acciones muy dirigidas, conforme a los objetivos que típicamente se dibujan, sea para procurar el patrimonio, para actuar de determinadas formas en torno a él o incluso para apoyar acciones para su procuramiento. 
  2. La inspiración es trascendente. En nuestro campo, esto está asociado con la idea de que la interpretación también se puede asociar con experiencias trascendentales en el ámbito espiritual. 
  3. La inspiración es positiva. Se refiere a este aspecto como uno en el cual la gente se siente energizada, abierta, clara, con amor, con voluntad de ayudar, viva, entre otras cualidades. 
  4. La inspiración es individual. Lo cual nos acerca al principio recurrente de la interpretación que la ubica como “personal”.
  5. La inspiración es inesperada. Es accidental, o no buscada. En cierto sentido, inesperada. 
  6. La inspiración es holística. Ello, en el sentido de que conjunta lo racional con lo no racional. 
  7. La inspiración es transmisible. Es contagiosa, y ello está conectado con la necesitad que sentimos los humanos de ser parte de un grupo. He de decir que éste y el punto número 8, son clave para pensar que podemos trabajar para que ella se genere.
  8. La inspiración requiere sentido de receptibilidad. Ello, porque su fuente es ajena a la persona que experimenta la inspiración. 
  9. La receptividad puede ser cultivada. Aunado a ello, no debe ser forzada. Sin embargo, podemos trabajar en genera las condiciones adecuadas para que se de.

Los autores nos dan grandes pistas para reconocer que la inspiración, como parte de los programas o planes de interpretación, es algo que debe trabajarse como un objetivo primordial: La inspiración genera, a través del estímulo externo (si bien planificado, mucho mejor), posibilidades para que las personas emprendan acciones en el mundo que viven. Esa es la apuesta, y en tanto que muchas de las características de la inspiración están entretejidas en los principios de nuestra profesión, hemos de ser creativos, utilizando herramientas adecuadas, para eficientarla en aras de contar con un patrimonio mejor procurado, conservado, y socialmente vivo. 

__________

Referencia:

Gilson, Jacquline; Richard Kook (2019) “The Place of Inspiration in Heritage Interpretation. A Conceptual Analysis”; en: NAI, Journal of Interpretation Research, Vol. 24, No. 1.

4 thoughts on ““Inspiración”: Una palabra que evoca a los fundamentos de la Interpretación”

  1. Me encantó este blog. Rick Kool era y es uno de los colegas más brillantes que conozco. ¡Sabe muy bien lo que dice! ¡Fabuloso!

    1. ¡Muchas gracias Sam! Disfruté mucho esa lectura. No había encontrado una investigación sobre la inspiración y me pareció muy buena. Exploré un poco más y me di cuenta de que se trata de una tesis doctoral.

  2. Thank you for sharing your blog, Antonieta!
    The article Rick and I wrote was just the results of my lit review and my full dissertation is available. Let me know if you want me to send it to you. Also, my book, based on the results of my research and use of ideas in practice, will be out this fall.

    1. Excellent news, the book! Indeed, I did a brief research on the web and I saw that it was part of a much bigger research (but I didn’t find the entire document). Please do send me your dissertation! I will e-mail you from my institutional account.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *