Mirar hacia el Patrimonio en tiempos del COVID19

Los humanos vivimos una crisis impresionante. COVID19 ha venido a cambiar nuestras plataformas económicas, nuestras rutinas sociales y aparte de los ajustes momentáneos que muchos estamos experimentando (como quedarnos en casa y todo lo que ello implica), en un futuro no muy lejano, demasiados aspectos de nuestra vida cotidiana. 

Teotihuacan cierra la visita pública los días 21 y 22 de marzo
Teotihuacan cierra sus puertas para prevenir contagio de Coronavirus en 2020. Fotografía: Diario GlobalMedia, 18 de marzo 2020.

En la redacción del diario británico The Guardian, encontré el 30 de marzo un encabezado: “Nunca podremos volver a la normalidad: ¿Cómo cambiará el Coronavirus el Mundo?”, y comienza: “Todo parece nuevo, increíble y abrumador. Al mismo tiempo, se siente como si estamos en un sueño recurrente. En cierto sentido, lo estamos (…)”. 

El Museo Louvre cierra sus puertas para evitar contagio por Coronavirus. Marzo 2020. Diario The National.

Y continúa: “…Imagina que hace algunas semanas alguien te dijera lo siguiente: Dentro de un mes, las escuelas cerrarán. Casi todas las reuniones serán canceladas. Cientos de millones de personas alrededor del mundo se quedarán sin trabajar. Los gobiernos estarán gastando los mayores paquetes de dinero en la historia por un propósito común. En algunos lugares, los propietarios no estarán colectando sus rentas, o los bancos las hipotecas, y los vagabundos tendrán permiso de hospedarse en hoteles gratis. Se realizarán experimentos en la provisión directa de ingresos básicos por parte del gobierno. Grandes áreas del mundo colaborarán, con diversos grados de coerción y a empujones, en un proyecto compartido de mantener a las personas separadas al menos por dos metros de distancia entre ellos siempre que sea posible. ¿Habrías creído lo que estabas escuchando?”

Lo que vivimos es increíble y es álgido. Pero para pensar en el lugar que ocupa el patrimonio, hemos de reconocernos en un futuro próximo. Como dice la filosofía popular: “Esto… también pasará”. En algún momento lo que estamos viviendo será parte de nuestra historia humana, y en muchos canales dejará saldos, muertes y cambios económicos y sociales en proporciones inimaginables.

Para mirar a un posible escenario, en aras de imaginar en dónde entrará nuestro patrimonio cultural y natural en escena, debemos mirar a la Historia. Tenemos muchos ejemplos, pero recordemos para un propósito muy concreto, un proceso mundialmente traumático: 31 millones de personas fallecidas en la Primera Guerra Mundial, 60 en la Segunda. Ello, en vinculación con el posterior surgimiento de una de las más grandes organizaciones promotoras de la paz y de la promoción de la conservación del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural. Posterior a la Primera Guerra, el surgimiento de la Sociedad de las Naciones, con un documento que resultó fundamental en la historia de la conservación del patrimonio cultural: La Carta de Atenas (1931). Tras la Segunda Guerra Mundial, la creación de la Organización de las Naciones Unidas, con la conformación de la UNESCO como uno de sus grandes corolarios.

Pero ¿qué fue lo que pasó? Algunos estudiosos explican que tras la desgracia en ambos casos, se hizo muy evidente la necesidad de encontrar en el ámbito global baluartes de esperanza, de tener posibilidades de ver dignamente, como humanos, hacia el futuro.

Lo que ocurrió fue que se manifestó “el principio de la esperanza” al que tanto refiere Manuel Gándara, algo que tenemos los humanos cuando reconocemos con tristeza que aparentemente todo está mal. Ello, por supuesto, ocurre en todos los niveles. Las desgracias sociales se dan en múltiples escalas y se han dado a lo largo de toda la historia de la humanidad. Lo aparentemente recurrente es que los grupos humanos en sus historias más traumáticas, casi siempre llegan a un momento en el cual, tras la desolación y la aceptación y en pleno encuentro con una nueva estabilidad tras la crisis, buscan encontrar algo que una a las personas hacia lo que, aunque tan soñador, resulta tan fundamental: Un mundo, o una vida mejor, adaptado ahora a las nuevas condiciones.

Curiosidades del mundo, Los nuevos lugares del Patrimonio Mundial
Algunos lugares Patrimonio Mundial. Fuente: https://www.dikaestudio.com/curiosidades-del-mundo/.

Si observamos lo anterior, reconoceremos tranquilamente el sentido de una de las más apreciadas definiciones de patrimonio cultural (al menos para quien esto escribe), del antropólogo Bonfil Batalla, escrita allá por los años 90 del siglo XX. En ella nos explicaba que el patrimonio cultural eran elementos “…de los que las sociedades se echan mano para enfrentar sus problemas, desde las grandes crisis, hasta los aparentemente nimios de la vida cotidiana” (Pfr.) .

Pensando en el patrimonio como baluarte de la esperanza, reconocemos que los humanos siempre buscamos renacer, pero en conjunto. Para ello suele ser útil hacer, literalmente, Historia (o reconocer, homogeneizar versiones, entender de manera colectiva lo que pasó). Ello hace que se construyan nuevos patrimonios, nuevos referentes de aquello que vivimos y que nos costó rupturas, sufrimientos y grandes sorpresas. El patrimonio une. Integra gente en ideas, en sueños de futuro, en prospectivas.

Habrá quien considere que no es momento para pensar en el patrimonio, y con justa razón. Estamos viviendo la crisis al rojo vivo. En este momento, hay muchísima gente muriendo o viviendo la muerte de seres queridos, sin poder siquiera estar con ellos. Hay gente preguntándose qué pasará con su presente y su futuro económico. Personas lidiando con un “quédate en casa” cuando esa acción implica padecer violencia doméstica, limitaciones u otros aspectos para nada de aplaudir. Hay, en corto, mucho, muchísimo miedo.

Los países tienen mucho por ocuparse en el interior de sus fronteras, y preocupantemente, quienes ayudaban a otros no tendrán para seguirlo haciendo. Se vienen problemas de pobreza más agudos de los que ya existían, con todo su corolario aparentemente inevitable. 

10 Amazing Natural World Heritage Sites - 10 Most Today
Patrimonio Mundial Natural. Great Barrier Reef, Australia. Foto: https://10mosttoday.com/10-amazing-natural-world-heritage-sites/

Por otro lado, hay gente contenta con este proceso. La utopía anticapitalista se dejó caer intempestivamente: La naturaleza tiene ahora un gran respiro porque bajaron los niveles de contaminación a nivel global; Cielos azules en ciudades donde hace años ya no era posible ver las estrellas, silencios, una reducción al máximo del uso de vehículos automotrices, convivencias con la gente cercana, madres haciendo de mamás, maestras de escuela y entrenadoras deportivas. 

Entre las cosas buenas y malas se trata de entender el momento desde distintas perspectivas. Pero ante todo ello, hoy en día, se está construyendo el futuro. El cambio que se avecina es inminente, y el patrimonio cultural y natural, una vez más, va a resurgir con fuerza. No hoy, en el momento de la crisis, que ha incluido, por cierto, una pausa a la práctica del turismo cultural en los más grandes y famoso centros de patrimonio; pero sí en algún tiempo, cuando hayamos normalizado la nueva etapa de este traumático episodio.

En ese momento, tal y como ocurrió en las Post Guerras, habremos observado la consecuencia en el ámbito ambiental, político y social. Como parte de la cualidad humana resiliente y de pensar en un futuro, el espíritu, no será de extrañarse, será uno de volver a encontrar las razones por las cuales los humanos somos algo valioso en la Tierra, y probablemente, fortaleceremos la conciencia de vulnerabilidad y de necesidad de solidaridad. 

El patrimonio global, el de representación mundial, volverá a la escena con fuerza. Mientras tanto, quienes vivimos este momento tenemos que registrar, muy conscientemente, las lecciones que nos está dejando la presencia de este virus. Tenemos que atender a la emergencia, habilitar todos nuestros posibles canales de solidaridad.

En el proceso, hacer lo que esté de nuestro lado para seguir procurando el patrimonio, comunicando su valor, porque sin duda alguna en el futuro la sociedad resurgida lo requerirá. El patrimonio cultural, en el futuro, será una de las herramientas importantes que nos ayudarán a salir de este gran momento de crisis y eso es algo que no debemos perder de vista. Los intérpretes habremos de seguir trabajando para imaginar formas, y comunicarlas, con las cuales el patrimonio pueda ayudarnos a sobrellevar de la mejor manera este difícil momento.

Referencias:

Barker, Peter C (2020) “We can’t go back to normal: How will coronavirus change the world?”, en: The Guardian, Marzo 30 de 2020. Consultado en línea: https://www.theguardian.com/world/2020/mar/31/how-will-the-world-emerge-from-the-coronavirus-crisis

Bonfil Batalla, Guillermo (1994) “Nuestro patrimonio cultural: Un laberinto de significados”, en Cama Villafranca y Rodrigo Witker (coords) Memoria del simposio: Patrimonio y política cultural para el siglo XXI, Colección Científica, INAH: México.

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