Cómo interpretar lugares con significado cultural

La interpretación del patrimonio mejora la experiencia de los visitantes en lugares patrimoniales, en principio, porque para ellos y ellas es algo muy valioso contar con información que a parte de ser buena, sea amena, significativa, relevante ¿y por qué no? divertida. Los visitantes quieren conocer historias, y las pueden consumir a través de una enorme gama de actividades que les permiten conocer mejor la historia y el valor de los sitios.

Machu Picchu, un sitio de gran significado cultural y con un enorme potencial para ser interpretado. Fotografía: A.Jiménez, 2018.

A lo largo de los años, varios intérpretes alrededor del mundo han pensado en formas novedosas y eficientes de crear esas experiencias de conocimiento. Hoy en día es un hecho que para lograrlas de manera eficiente, ya no podemos escapar de la generación de buenas planeaciones. Desde los años 70, el ICOMOS firmó la Carta de Burra para sitios de significación patrimonial, un primer manual para organizar de manera planificada el manejo del patrimonio cultural con la relevancia social como ingrediente fundamental; posteriormente, en 2008, el mismo organismo firmó la Carta ICOMOS para Interpretación y Presentación de Sitios de Patrimonio Cultural.

Con ello y con el análisis de otros documentos internacionales de planeación de la interpretación como base, se ha creado una gran cantidad de reflexiones sobre formas específicas de planear la divulgación estratégica, y para muestra, el documento “Interpretando y Presentado Lugares de Significación Cultural”, creada por la Escuela Taller de la Fundación Filipinas, en las Islas Filipinas.

La pregunta que antecede esta preocupación es simple: ¿Cómo hacer un plan de interpretación? Para quien recién quiere adentrarse a este mundo, existen documentos como éste, que nos ayudan a saber cuáles son los pasos necesarios para contar con resultados mejores y más realistas. En este texto, altamente recomendado por su carácter introductorio y de fácil lectura, se presentan lineamientos para ayudar planear experiencias que permitan ayudar a los visitantes a comprender y mejorar la experiencia de visita.

En el manual, se comienza justamente aludiendo a un concepto de plan de interpretación: Un documento que provee políticas, estratégicas y consejos detallados para la interpretación de elementos de patrimonio. Se basa en la investigación, el análisis y las planeaciones para comunicar el significado del patrimonio, tanto cuando éste está inmerso en un proyecto de conservación como durante la vida del mismo. El plan identifica temas centrales, historias, audiencias y provee recomendaciones sobre medios de interpretación. Incluye, además, consejos específicos para la implementación del plan.

En armonía con lo dicho, el documento subraya que la interpretación no es una actividad individual. Se requiere de la participación de un equipo, y sobre todo, de la responsabilidad compartida entre propietarios, comunidades, gobiernos y otros actores institucionales. Como propuesta práctica, el documento sugiere que se requieren 6 pasos para generar una estrategia exitosa de interpretación:

  1. Para determinar el significado existen numerosas herramientas metodológicas, que por lo general parten de la Carta de Burra para Sitios de Significación Patrimonial. En el proceso de investigación sobre el significado, se analizan las variables más importantes que nos dan cuenta de la importancia de los ejemplares sobre los que trabajamos. Aquí, la esencia del patrimonio es capturada. El lugar no tiene que ser forzosamente único en su tipo, lo importante es que cuente una historia interesante y profunda. En el manual se sugiere organizar los pensamientos sobre su importancia en líneas de historias, preferentemente en viñetas fáciles de recordar. 
  2. En segundo lugar, se propone desarrollar historias significativas. Recordemos que los intérpretes de sitio pueden generar un mayor impacto dependiendo de la información que decidimos presentar y de la información que dejamos ir. Aquí se complementan algunas recomendaciones: Señalar características significativas; escribir la importancia en un mensaje central; pensar en lo que quieres que tus visitantes recuerden mejor; presentar la historia con detalles apropiados (aunque no especializados); ir más allá de la descripción y los hechos; presentar una historia interesante y educativa; preentar aspectos de la historia, incluyendo capítulos dramáticos; vincular los elementos tangibles con los intangibles; y dar a los visitantes una oportunidad de descubrir y de reflexionar sobre sí mismos después de la presentación.
  3. Como resultado de la identificación de la audiencia, debemos reconocer lo que necesitamos para atender de la mejor manera a los visitantes en su diversidad, entre ello, reconocer sus expectativas, requerimientos físicos, antecedentes culturales y perfiles demográficos.
  4. Para desarrollar un enfoque de interpretación sostenible, se reflexiona y se decide sobre cuáles son las formas más efectivas para contar las historias y cómo los visitantes deben experimentarlo. Es importante contarlas de manera que que tenga un mayor impacto en los visitantes sin abrumarlos o sin comprometer los valores locales del patrimonio o a la comunidad.
  5. En el siguiente paso, se identifican los medios de interpretación (las herramientas que se utilizarán en la estrategia de interpretación). Los medios interpretativos incluyen todo: Desde los folletos hasta los tours guiados, así como los formatos digitales e incluso los souvenirs.
  6. Finalmente, es altamente importante no dejar de prever un esquema de evaluación tanto de la interpretación como de la estrategia de presentación. Fundamental resulta considerar que la creación de la estrategia de interpretación no es un ejercicio con inicio y fin, sino más bien, un proceso dinámico y lleno de retos que requiere compromiso para mantener a los visitantes interesados constantemente con el significado del bien patrimonial. Para ello se han de desarrollar indicadores y estándares acordes con las metas y los objetivos que se plantean desde un inicio.

En este texto, como puede apreciarse, se introducen algunos de los elementos de planeación, aunque el tema aquí no se agota. Si requieres mayor información, no dudes en consultar ésta y otras fuentes de planeación estratégica de la divulgación, tanto para conocer los procesos de investigación sobre el significado del patrimonio como para hacer un plan de interpretación estratégico, con buenas metas, y realista.

Referencia: Escuela Taller de Filipinas Foundation (2017) Interpretando y Presentado Lugares de Significación Cultural, Manila City 1002, Philippines. Consultado en línea a través de www.academia.edu. 

Temas sensibles

Los blancos sufren porque cada día hay menos empleos. Los negros sufren porque no encuentran empleo. Los blancos culpan a los negros, quienes aparecen en su historia como usurpadores; los negros acusan a los blancos de negarles un derecho laboral. En ambos casos hay carencia, hambre y sed de no padecer. Si elaboraras un discurso para el público: ¿qué bandera tomarías?

Panorámica de Manzanar. Cortesía: https://www.nps.gov/manz/planyourvisit/index.htm.

Como esta circunstancia, abundan las historias en donde no todo es una decisión sobre dos opuestos. Al hablar de historias recientes, no es difícil encontrar voces encontradas, en donde para unos la experiencia fue absolutamente distinta a la de para otros. Hablar de una gran injusticia para un grupo puede referir al mismo evento al que otros refieren como una muy buena decisión.

Ante recuerdos sobre eventos determinados, las emociones emergen, y cuando interpretamos temas tanto del pasado como del presente, se pueden despertar sentimientos de felicidad, tristeza, frustración o ansiedad  (entre muchas otras posibilidades). ¿Qué decir de otros eventos, en donde la gente sólo quiere olvidar? Pensar en acontecimientos que promovieron la muerte y la desgracia de seres queridos, o que privaron de algo importante a la vida de otros son cosas difíciles de tratar, aunque no en pocas ocasiones, necesarias de presentar. En momentos como éste, el intérprete se convierte en un agente importante de reflexión y una guía para orientar formas de entender dichos fenómenos.

 

Imagen relacionada
Monumento ubicado en Manzanar. Cortesía: flickr.com

Aquí, bien merece la pena recordar que la comunicación estratégica puede llegar a ser altamente persuasiva (tal como lo ha reiterado Sam Ham en sus distintas publicaciones). Contar con una postura que se alinee a un objetivo y a una estrategia puede derivar en un cambio en el rumbo de los pensamientos, así como en las actitudes individuales y colectivas. A través de un programa eficiente de comunicación, la gente puede terminar inspirada hacia una u otra manera de apreciar la realidad.

En todo momento, es imprescindible reflexionar qué consecuencias puede llegar a tener nuestra intención de discurso. ¿Puede dañar a alguien? ¿Puede fomentar la destrucción o el deterioro del patrimonio cultural o natural? ¿puede generar a la vez efectos positivos y negativos? y de ser el caso, ¿vale la pena sacrificar? o ¿cómo se puede reducir el impacto negativo? Si consideramos estas cuestiones, podremos evitar que un posible sector de visitantes se sienta (o se sepa) excluido, o que incluso genere reacciones sociales en contra de nuestras exhibiciones.

Los ejemplos abundan, aunque no son muchos en los cuales se hayan elaborado programas interpretativos afrontando este reto. Interesante me pareció un sitio histórico llamado Manzanar, en California. Al ingresar a este parque nacional, un texto nos recibe:

“En 1942, el gobierno de Estados Unidos ordenó a 110 mil hombres, mujeres y niños abandonar sus sus casas y situarlas en un campo remoto de estilo militar. Dos tercios de ellos nacieron en América. Ninguno fue perseguido por espionaje o sabotaje. Para 10 mil de ellos, Manzanar sería su nueva casa”.

A primera vista, un juicio automático nos llevaría a pensar en que dentro de los horrores de la guerra, el arrancar identidades territoriales es una devastación cultural. Sin embargo, es una sola cara de la moneda.

Manzanar, al momento del arribo de esta gente, era un lugar a medio construir, de tipo militar, a donde llegaron japoneses – americanos. Mientras que una parte de sus habitantes tienen recuerdos profundos de dolor y humillación, otros, sorprendentemente, tienen buenas memorias del campo. Algunos miran atrás y asumen que la decisión de concentrarlos fue un error que nunca debió haber ocurrido, mientras que para otros fue una decisión acertada.

Ésta historia, narrada por Ted White, la encontramos en un artículo de la revista Legacy de la National Association for Interpretation, dedicada a “Sitios de Conciencia”. Ante esta dicotomía de perspectivas construidas en la memoria de sus habitantes, Ted desprende una pregunta vital: ¿Cómo logramos un balance en la interpretación que no parezca un sermón o una trivialidad, y así como contar una historia cargada de emoción de una manera que presente la verdad sobre la gente que vive ahí? ¡Gran reto!

Manzanar. Cortesía: Wikimedia Commons

En el desarrollo de la propuesta, aparece una posibilidad que no va hacia una u otra postura, y que más bien se visulmbra como algo “políticamente correcto”. El interés es en la percepción de los habitantes sobre su propia historia, lo cual aparece aquí como eje central. En un análisis de usuarios, son ellos a quienes hay que atender primero, porque la historia que hay que contar es, justamente, la que ellos experimentaron. El discurso no es un juicio sobre la concentración de gente, sino sobre el producto, que es la historia de vida de sus habitantes, quienes ante una forma distinta, inicial, de presentar la historia, llegaron a decir  “¡Así no es como yo lo recuerdo!”

En ese sentido, el ámbito educativo se dirige hacia otra perspectiva, y la solución no pudo ser otra más que provocar pensamientos y emociones distintas en cada visitante. Así, en lugar de elegir una historia sobre la otra, los intérpretes del Sistema de Parques Nacionales optaron por honrar la tensión que existe entre las diferentes narrativas. Con ello, presentaron las historias divergentes y como parte del proceso animaron a la gente a que siguiese exponiendo sus diferentes versiones sobre lo ocurrido.

La historia no tiene una sola cara, situación que seguramente hizo reflexionar a los intérpretes a la hora de hacer la planeación del discurso. Como sabemos, este tipo de aproximaciones tocan directamente las discusiones que, al momento de trabajar sobre los mensajes a emitir, derivan en metas y objetivos concretos. En una propuesta previa, sobre la cual trabajó este proyecto, había voces que consideraban que la interpretación en el parque contradecía sus memorias, sugiriendo que tal vez los japoneses entrevistados eran muy jóvenes como para tener una perspectiva crítica de lo que pasó.

Entre las enseñanzas que nos deja este ejemplo podremos recuperar cuando menos, dos: La primera es que debemos pensar en las consecuencias sociales de nuestros discursos (consecuencias que en ocasiones pueden afectar incluso a los testigos materiales e inmateriales del patrimonio cultural); y la segunda, que hay que estar atentos a las distintas formas, voces y perspectivas que se han construido históricamente sobre el patrimonio que interpretamos.

White, Ted (2011) “Interpreting Manzanar”, en Legacy. The magazine of the National Association for Interpretation. Sept-Oct 2011, Vol. 22, Number 5.