Más drama por favor… ¡Tu público quiere acción!

¿Cómo hacer para que nuestros guiones sean exitosos y despierten la motivación de nuestra audiencia a seguirnos hasta el final? Antes de pensar en la luz, el color, el sonido en las exposiciones, o en la calidad del papel de nuestras publicaciones, tenemos que planear muy bien la historia que queremos contar.

Andrew Stanton, director de famosas películas de Pixar, hablando algunas claves para lograr una buena historia (2012, visto en Youtube).

Al hablar de creación de historias suelo recordar a Andrew Stanton, quien ha participado en la creaciónde ideas para películas como Toy Story, Wally y Nemo. En una conferencia para TedTalks te pide que imagines que tu audiencia te grita con sus pensamientos algo, en referencia a la historia que estás por contarle “¡Por favor, ¡haz que me importe! Emotiva, intelectual o estéticamente. Sólo haz que me importe”. Una parte de la solución para la relevancia buscada es el movimiento en las historias, y para ello dice Stanton “si las cosas se hacen estáticas la historia muere, porque la vida nunca es estática”. ¿Les suena familiar al recordar alguna de estas tan famosas películas? Siempre está pasando algo que da dinamismo a la historia.

Si buscamos que la gente nos siga, entonces nos tenemos que preocupar por darle movimiento a nuestras historias, tanto a la principal como a la inserción de muchas más, pequeñas, en un afán de promover en la mente de nuestra audiencia dinamismo y curiosidad por conocer no sólo uno, sino muchos desenlaces.

Hay una historia que busca desenlace, pero no es la única. En el interior decenas de microhistorias ocurren, algunas se abren y se cierran en una misma escena; otras se cierran pasados varios minutos, incluso de manera inesperada cuando el público ya incluso la había olvidado por estar atento al momento presente de la historia. 

¿Recuerdan la escena donde Nemo se pregunta cuántos años tienen las tortugas? Ésta es una de las escenas que se olvidan en el transcurso de la película; a tres cuartos del filme el papá obtiene la respuesta y al final se recupera esa información como parte de las risas finales de felicidad, cuando le dice a Nemo la edad de las tortugas que conoció. Si bien ésta no era la historia principal la nutre, la pone en un lugar emotivo y hace que el espectador se alegre de conocer el contexto previo a ese desenlace. La presentación desfasada ayuda a mantener la atención y refuerza a los personajes, les da más contundencia.

Hasta aquí encontramos una gran moraleja: Aún cuando hablamos de disciplinas que generalmente se abordan de manera despersonalizada y estática (porque las interpretaciones históricas y arqueológicas generalmente son éso: respuestas que dan imágenes estáticas y poco sorpresivas del pasado), existen muchos ejemplos exitosos de formas creativas de abrir historias y lograr desenlaces basados en la información histórica y arqueológica.

Pegada a ella, está un principio básico en la narrativa de las historias: El drama. Así, el movimiento del que hablamos no es uno predecible. No es el de las olas que siempre terminan retrayéndose hacia el mar cuando las miramos desde la playa, y que más bien nos dan una sensación de repetitividad, de tranquilidad. Se trata de cambios, a veces dramáticos, que generan incertidumbre acerca de un posible desenlace.

La fórmula no es tan complicada como pareciera. Si observas cualquiera de esas buenas historias, encontrarás que quienes las cuentan te presentan (aunque a veces con posibles alteraciones en el orden de presentación, como para jugar con la mente del espectador): Un momento de estabilidad que te permite entender el status quo de los personajes y el contexto; seguido por una ruptura ocasionada por un agente interno o externo, humano o natural; que a su vez desenvuelve una crisis de incertidumbres ante la posible ruptura de la estabilidad originaria; para terminar en una nueva estabilidad, resultado de las adaptaciones en las cuales hubo, tal vez, líderes, personajes ordinarios, personajes especiales…

La “historia central” suele cumplir con este ciclo, cerrándolo (o dejando una incógnita explícita que sugiera llegar a uno o más posibles cierres). La realidad es que si en la película solo se nos contara una historia, ésta sería bastante aburrida. Tiene que complementarse por muchos más de estos ciclos, más pequeños, que abren y cierran en momentos inesperados a través de la participación de los personajes principales y de los secundarios.

¿Aún necesitas un refuerzo a esa idea de dinamismo? Pues aquí hay un añadido casi infalible. Mi recomendación explícita es que regales a tu público  un “hola” o un “adiós” en la historia que les cuentas, en ese ciclo dramático. La presentación de situaciones que unen gente y momentos especiales en los cuales ocurre unión y separación: La bienvenida y la despedida son los momentos de tensión que involucran desenlaces atractivos. Por supuesto, mientras más inesperados, y sobre todo cuando se ha construido eficientemente la empatía con el status quo anterior, más empatía en el sentido de frustración, amor u otros sentimientos se pueden generar en nuestro público.

La vida y la muerte son elementos poderosos y atractivos para conectar a nuestra audiencia. Esta cédula le brinda una carga emotiva muy poderosa al objeto que está depositado en la esquina de esta habitación, en el Museo de Venustiano Carranza, en la ciudad de México.

Como sucede en la vida misma, los momentos dramáticos por excelencia son el nacimiento y la muerte, acompañada de sus momentos críticos previos e inmediatamente posteriores. Aunado a ello, el reconocimiento de que nacer y morir no refiere solamente a una cuestión biológica, sino de una enorme cantidad de circunstancias en las que no es alguien necesariamente, sino algo lo que nace y lo que muere. Con ello, encontramos en la familiaridad de estos momentos las mejores formas de aproximarnos al interés de nuestro público por  conocer otras formas de vivir.

Referencias

Stanton, Andrew (2012) “The clues to a great story”, en TED Channel. Recuperado de Youtube en https://www.youtube.com/watch?v=KxDwieKpawg el 29 de noviembre de 2017.

PIXAR (s/f) “The art of storytelling”, en Pixar in a Box. Recuperado de https://www.khanacademy.org/partner-content/pixar/storytelling el 29 de noviembre de 2017.

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